El cambio de antibiótico no se asocia con una mejor respuesta del volumen respiratorio en pacientes con fibrosis

Aunque los avances en los tratamientos mejoran la atención, el cambio no refleja cambios en el paciente.

Las exacerbaciones pulmonares se definen como un aumento de los signos y síntomas y un aumento de las secreciones de las vías respiratorias. Foto: Shutterstock.

Investigaciones recientes revelaron que cambiar los antibióticos durante el tratamiento en pacientes con exacerbaciones pulmonares y fibrosis quística con una respuesta clínica deficiente no se asoció con una mejor respuesta del volumen pulmonar espiratorio forzado o el retorno a la función pulmonar inicial.

Precisaron que el objetivo era caracterizar el impacto del cambio de antibióticos dirigido al fibrosis quísticay así poder examinar los efectos de los cambios de antibióticos en la recuperación de la función pulmonar.

Este fue un estudio de cohorte retrospectivo utilizando la base de datos de fibrosis quística de Toronto entre el período de 2009 a 2015 de adultos y niños con exacerbaciones pulmonares y fibrosis quística tratados con antibióticos intravenosos.

“La medida de resultado coprimaria fue el cambio absoluto y relativo en el volumen pulmonar espiratorio forzado en 1 al final del tratamiento y el seguimiento. El resultado secundario evaluó la proporción de pacientes que regresaron a >90 % o >100 % del volumen pulmonar espiratorio forzado inicial anterior en 1 s.

Entre los resultados, destaca que de un total de 399 pacientes atendidos por agudizaciones pulmonares, 105 tuvieron cambios de antibiótico.

Los motivos de los cambios de antibiótico incluyeron cambio en la vía antibiótica antes del alta (26 %), reacciones al fármaco (20 %), respuesta deficiente del volumen pulmonar espiratorio forzado en 1 s (25 %), detección de microbios adicionales (16 %) y ausencia de síntomas mejora (13%).

“En resumen, la cambio de antibiótico en los que no respondieron, no se asoció con un retorno mejorado al 90 % o al 100 % del volumen pulmonar espiratorio forzado inicial en 1 segundo al final del tratamiento o del seguimiento.

Fibrosis quística y exacerbaciones pulmonares

los fibrosis quística es la enfermedad congénita potencialmente letal, y según los registros de la literatura médica es más común en la población blanca.

Esta enfermedad se transmite de forma autosómica recesiva, y se caracteriza por una disfunción de las glándulas exocrinas, con alteraciones hidroelectrolíticas y mucoproteicas, produciendo secreciones anormalmente espesas.

Las manifestaciones clínicas son secundarias a la obstrucción de los órganos afectados, principalmente pulmón, páncreas, intestino, hígado, vías biliares y genitales. Las exacerbaciones infecciosas son la principal causa de mortalidad en fibrosis quística.

Por otro lado, las exacerbaciones pulmonares se definen como un aumento de los signos y síntomas y de las secreciones de las vías respiratorias; y para el diagnóstico de una agudización existen criterios clínicos, radiográficos, espirométricos y de laboratorio.

En los pacientes afectados, las agudizaciones y los ingresos aumentan a partir de la segunda década de la vida. La edad del paciente estará íntimamente relacionada con las diferentes posibilidades de colonización o infección, siendo fundamental el control seriado de las secreciones respiratorias para valorar el tipo de tratamiento a realizar.

Una vez establecida la infección crónica, que es inerradicable, el objetivo de la terapia ya no es obtener cultivos negativos, sino reducir al máximo el número de colonias, para mantener estable la función pulmonar y evitar exacerbaciones.

La experiencia danesa en los años 80 utilizando terapia intravenosa durante 14 días con un betalactámico y un aminoglucósido, hospitalizando de forma electiva al paciente cada 3 meses, mostró muy buenos resultados, mejorando ostensiblemente la supervivencia y la calidad de vida de los pacientes.

Actualmente, esta pauta ha sido sustituida y superada por los antibióticos inhalados disponibles, que permiten tratamientos prolongados, en dosis altas, con mínima toxicidad y con excelente calidad de vida, cuando se realizan de forma ambulatoria y sin alterar la actividad escolar o laboral habitual del paciente. .

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