Conmoción en Austria por el suicidio de un médico acosado por los antivacunas

Jesús Calero

Viena, 3 ago. El suicidio de un médico que durante siete meses fue acosado y amenazado de muerte por militantes antivacunas por defender la eficacia de la inmunización contra el coronavirus, ha causado una gran conmoción en Austria.

Lisa-Maria Kellermayr, de 36 años, fue encontrada muerta la semana pasada en su consultorio médico en Wels, al oeste de Austria, junto con tres notas, cuyo contenido no se ha hecho público.

Aunque no habrá autopsia, las autoridades han confirmado que se trató de un suicidio.

Miles de personas se concentraron este lunes en las principales ciudades del país para expresar su solidaridad y conmoción por la muerte de la doctora, a quien la Policía no brindó protección ni siquiera investigó sus denuncias de amenazas.

SIETE MESES DE ACOSO

Encabezados por el presidente federal, Alexander Van der Bellen, los principales políticos del país expresaron su consternación por la muerte del médico, cuyo caso de amenazas se conocía públicamente desde hace meses.

“Acabemos con esta intimidación y la promoción del miedo. El odio y la intolerancia no tienen cabida en nuestra Austria”, denunció el jefe de Estado durante un mitin en Viena.

El acoso comenzó el 16 de noviembre de 2021 con una manifestación antivacunas frente al hospital de Wels, una ciudad de 40.000 habitantes.

Kellermayr escribió en su cuenta de Twitter ese día que “una manifestación de teóricos de la conspiración bloquea la entrada al hospital y la salida de las ambulancias”.

Horas después, el hospital aseguró que tanto las ambulancias como los pacientes podían entrar y salir de la clínica, y la policía local desmintió el mensaje de Kellermayr y la acusó de falsear deliberadamente la información.

“El mensaje de la Policía es el punto de partida de una avalancha de insultos, difamaciones y amenazas encaminadas a causarme el mayor daño posible. Algunas personas consideraron que su respuesta (de la policía) legitimaba mi persecución”, explicó el médico al diario. Der Standard nueve días antes del suicidio.

Kellermayr decidió borrar su mensaje y pidió a la Policía que también borrara su respuesta, petición que no fue atendida.

Tampoco se abrió una investigación por las amenazas que sufrió e incluso un portavoz policial la acusó de buscar únicamente la fama.

DERECHA EXTREMAL

Con el paso de los meses, las amenazas en las redes sociales dieron paso a ataques físicos, como cuando un grupo de antivacunas irrumpió en su consultorio y luego difundió imágenes de sus empleados y pacientes a través de la aplicación de mensajería Telegram.

Ante la pasividad de las autoridades locales, un “hacker” alemán contactó al médico y se ofreció a investigar el caso.

En pocos días logró identificar a un usuario de cuyo perfil en redes sociales salieron numerosas amenazas contra el médico.

Tras comprobar que este usuario era víctima del denominado “doxing”, es decir, la usurpación de su identidad online, el “hacker” sospechó que un conocido ultraderechista alemán estaba detrás de las amenazas.

“Nunca había experimentado algo así, ese mismo día pedí protección a una empresa de seguridad para mi práctica médica”, explicó Kellermayr en la entrevista con Der Standard.

Tras gastar 100.000 euros en seguridad privada en seis meses, la doctora cerró su consulta el pasado mes de junio.

Antes, había estado saliendo de casa durante siete meses solo para trabajar y comprar comida.

Tras el suicidio, muchos grupos antivacunas se regocijaron abiertamente por su muerte en Telegram, especulando que la doctora podría haber muerto como resultado de la vacunación.

Otros usuarios afirman que Kellermayr se quitó la vida porque se sentía culpable por haber causado tantas “víctimas de vacunación”.

“MURIÓ POR DEFENDER LA CIENCIA”

Este lunes, miles de personas se concentraron en la plaza de San Esteban de Viena para expresar su indignación por la pasividad de las autoridades ante el acoso diario de los antivacunas.

Durante el fin de semana, el Colegio de Médicos pidió a sus miembros que participaran en el homenaje para dar “una señal de solidaridad contra la violencia y el odio”.

“Tengo la sensación de que esto le puede pasar a cualquier médico, y ella no recibió ninguna ayuda de la policía ni de los políticos”, dijo a Efe Elisabeth Posch, una médica de Viena que participó en la manifestación.

“Las mujeres necesitan más apoyo en Internet y en la vida real. Kellermayr murió defendiendo la ciencia”, concluyó. EFE

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(vídeo) (foto)

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