Bill Russell y el fichaje que cambió el destino de la NBA

mien 1956 y los Celtics, la franquicia más ganadora en la historia de la NBA, aún no había ganado un título. Tenían un buen equipo con Bob Cousyuno de los primeros bases creativos, Ed Macauley, Bill Sharman… Pero les faltaba algo. Auerbach rojoel artífice de esa cumbre del baloncesto que fueron los de Boston se obsesionó con un joven llamado Bill Russell. Un poste de 2,08 metros del que algunos se habían entusiasmado con él: “Cambia el juego”. Y otros no lo recomendaron: “Es incapaz de meterlo a un metro del aro”.

En aquel entonces, los interiores tenían que anotar. La defensa no importaba. Russell era una anomalía en ese baloncesto, pero Auerbach estaba seguro de que era lo que le faltaba a su equipo.. Así que se puso manos a la obra para tratar de conseguir el voto por voto. No fue tarea fácil. El chico había ganado la NCAA dos veces seguidas con el Universidad de San Francisco, que estuvo 55 juegos invicto. Todos los equipos lo conocían y pronto lo iban a elegir en el draft. Las posibilidades de que llegara a la séptima selección, que fue la selección de los Celtics, eran remotas.

Bill Russell, en su primer entrenamiento con los Celtics.  / AP

Bill Russell, en su primer entrenamiento con los Celtics. / AP

Los Reales de Rochester elegirían primero, pero ya tenían un gran reboteador en la lista como Mauricio Stokes, que el año anterior había liderado las estadísticas de la liga con 16,3 capturas por partido. No tenían necesidad de seleccionar a Russell. Además, tenía miedo de la advertencia del novato, quien dijo que pediría $25.000 como salario en su primer contrato profesional. Una fortuna en ese momento.

Espectáculo sobre hielo para convencer a los Reales

Pero como nunca se sabe Walter Brown, el legendario propietario de los Celtics, Quería dejarlo todo atado. Llamó a su homólogo de los Reales para preguntarle sobre las intenciones de su franquicia con respecto al draft. Para terminar de convencerlos de dejar pasar a Russell, le prometió que que pasen dos semanas al año en Rochester con los Ice Capades, grupo que protagonizó un famoso espectáculo de patinaje sobre hielo. y cuya propiedad era también suya.

Con la primera selección del draft ya descartada en la carrera por Russell, Era el momento de convencer al número 2, en poder de los Saint Louis Hawks. Y un golpe de suerte ayudó. Bien por los Celtics y pésimo por uno de sus jugadores, Ed Macauley. El poste, con origen en Saint Louis, solicitó el traspaso al equipo de Missouri ante el enfermedad de su hijo, que sufre una rara parálisis cerebral. El entonces seis veces All Star fue uno de los mejores jugadores de los Celtics: 17,5 puntos y 5,9 rebotes en la temporada 55-56 pese a que ya lidiaba con su grave problema familiar. A pesar de esto, Priorizando lo personal, accedieron a buscar el traslado.

Dos piezas clave para el desconocido Russell

Auerbach llamó a los Hawks proponiendo cambio de Macauley por Russell. de San Luis, en ese Missouri racista donde quién sabe cómo habría aterrizado Bill, también preguntaron Acantilado Hagan, un jugador elegido en el draft de 1953 y que aún no había debutado con los Celtics, ya que llevaba tres años en el ejército. El gran entrenador de Boston aceptó pese al riesgo que implica perdiendo dos piezas clave a expensas de ese poste novato al que le habían advertido que era casi nulo en ataque.

Bill Russell defiende a Wilt Chamberlain.  / AP

Bill Russell defiende a Wilt Chamberlain. / AP

Venga el día del borrador, los Royals seleccionaron a Sihago Green y los Celtics consiguieron su gran objetivo Después de hacer la operación más decisiva en la historia de la NBA. En esa misma rifa de novatos de Boston hasta Tom Heinsohn como una elección territorial KC Jones. tres miembros de la Salón de la Fama de un solo golpe

Lo de Russell era el mayor ejercicio de ingeniería de transferencia en la memoria en la liga y Transformó a Boston de un buen equipo a un campeón y de ahí a uno legendario. Los Celtics ganaron su primer anillo en aquella temporada 56-57, perdieron al año siguiente y luego encadenaron ocho seguidas además de las de 1968 y 1969. Nada menos que 11 títulos en 13 años. Y todo, bajo el dominio ese post que no pone un (terminó con una media de 15,1 puntos en su carrera) y sólo remontó (22,5 de media, sólo por detrás Wilt Chambelán) y defender Como poco Auerbach estaba seguro de que iba a cambiar el juego y tenía razón.

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