Niña genio del sureste de México estudiará medicina en EEUU a los 10 años

Este contenido fue publicado el 01 agosto 2022 – 13:55

Mitzi Mayauel Fuentes

Tuxtla Gutiérrez (México), 1 ago (EFE).- Con tan solo 10 años de edad, la mexicana Michelle Arellano, una niña del sureste mexicano con un cociente intelectual (CI) de 158, dos puntos por debajo de Albert Einstein, estudiará medicina en la Universidad de Massachusetts.

Arellano, oriunda de Tuxtla Gutiérrez, capital del estado de Chiapas, es considerada una niña genio, característica presente en tres de cada 100 niños, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), y sueña con ser médica, marina bióloga y actriz. , cuenta a Efe este lunes en una entrevista.

“Mi sueño es llegar a ser una gran médica y poder curar el cáncer, el autismo, bióloga marina y actriz”, dice.

Cuando tenía un año y medio aprendió a hablar inglés además de español, a los 4 años ya sabía leer y escribir, y ahora habla con fluidez francés, italiano y alemán.

Aprobó la primaria, secundaria y recientemente la prueba del Centro Nacional para la Evaluación de la Educación Superior (Ceneval) para certificar su bachillerato.

“Estoy feliz porque ya tengo la primaria, la secundaria y la preparatoria acreditadas”, dice.

La pequeña iniciará sus estudios universitarios en agosto, los primeros dos años serán clases virtuales y luego serán presenciales en Estados Unidos, detalla Karina Guillén Cruz, su mamá.

Arellano también es considerada artista, dibuja, pinta, toca el piano, y también se ha destacado en natación, baloncesto y es cinturón negro en taekwondo, entre otras disciplinas.

A pesar de sus dotes, es una niña como cualquier otra, juega con muñecas, es amante de los animales, del origami de papel y está ansiosa por comenzar sus clases el 29 de agosto.

UN CAMINO DE ESFUERZO

Guillén Cruz, quien es cirujana, cuenta que encontrar el camino y entender a su hija fue angustioso y frustrante.

Tuvo que consultar a especialistas, buscó en Internet casos similares, pero encontró poco.

Al mismo tiempo lidió con el sistema, porque su niña fue rechazada de cinco escuelas primarias de Chiapas, porque no la querían aceptar por su coeficiente intelectual, argumentando que los maestros no podían con su inteligencia.

“Tampoco es fácil porque vas a una institución, te encuentras con excusas, es que esto y aquello, es esa edad. La verdad es que ejercí mucha presión”, dice la madre.

Apenas la aceptaron en una escuela, sus padres le pidieron a la Secretaría de Educación de Chiapas que la subieran de grado, porque Arellano se aburría en clase, porque en un par de horas aprendía todo, agregó.

El Ministerio de Educación estuvo de acuerdo: de cuarto año pasó a sexto grado. Luego, con una sola evaluación, acreditó primaria en noviembre de 2021, secundaria en marzo de 2022 y bachillerato el 4 de julio.

“Desde que me enteré del diagnóstico no he soltado a mi hija, vamos caminando paso a paso de acuerdo a cómo se siente, porque sí: hemos tratado de tener mucho cuidado con su integridad emocional y física”, dice Karina Guillén Cruz.

Ambos ahora buscan a los padres de niños superdotados para guiarlos y formar una red de apoyo porque la pequeña quiere que todos tengan oportunidades de aprender.

“Que hablen con sus padres para que los maestros sepan de estos niños y puedan ayudarlos con clases especiales”, dice la niña. EFE

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(foto)(vídeo)

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