Fórmula 1: Porsche se coloca en la ‘pole’ | Deportes

En el mundo apretado de hoy, Liberty Media merece todo el crédito del mundo por dar la Fórmula 1 la vuelta al calcetín y haber transformado un concurso que empezaba a oler rancio, en un espectáculo que lo tiene todo. No solo eso, sino que mantiene su público habitual y, además, ha enganchado a los jóvenes. Entre la labor de promoción realizada por la macroempresa norteamericana de entretenimiento, y el marco regulatorio que se ha establecido, siempre con el objetivo de reducir costos y abogar por una mayor sustentabilidad, la Copa del Mundo se ha convertido en el escaparate perfecto para los constructores que tienen suficiente músculo y voluntad para demostrar hasta qué punto pueden llegar a ser competitivos en un ecosistema extremadamente competitivo. Y Volkswagen está a un paso de unirse a la fiesta con Porsche y Audi, los dos brazos más deportivos del gigante automovilístico alemán.

Hace dos meses, Herbert Diess, presidente hasta el 22 de julio del consejo de administración, reconoció abiertamente que el desembarco de ambas marcas en la F1 podría empezar a darse prácticamente por hecho de cara a la temporada 2026, que es cuando se espera que Entran en escena motores de nueva generación, propulsados ​​por combustibles menos contaminantes.

A pesar de que todavía se están discutiendo las especificaciones de estos motores, la deriva a favor de la sostenibilidad que ha iniciado el campeonato es precisamente lo que le interesa a Volkswagen una vez superado el revés que se llevó con el escándalo de puerta diesel, por el que tuvo que hacer frente a multas que superaron los 30.000 millones de euros. “Nuestras firmas premium han decidido entrar en la F1 y cuentan con nuestro apoyo. El asunto ya está relativamente concreto en Porsche. En Audi, no tanto”, dijo Diess en mayo, antes de que Volkswagen nombrara en su reemplazo a Oliver Blume, hasta ahora director ejecutivo de Porsche, quien asumirá el cargo el 1 de septiembre.

A la espera de un comunicado que formalice el regreso de Porsche a la F1 seis décadas después de su salida, los documentos entregados a la autoridad de competencia marroquí revelaron que la estrategia del fabricante de Stuttgart pasa por la compra del 50% de Toro rojo, con quien formaría una alianza que no solo se limitaría a la motorización de monoplazas. En esos papeles incluso se le informó que el acuerdo sería anunciado esta semana, exactamente el próximo jueves.

Christian Horner, director del equipo del búfalo rojo, habló desde el Hungaroring sobre las negociaciones y tiró del freno de mano. El ex piloto llegó a decir que el diálogo entre ambas partes va por buen camino, pero que aún hay más que detalles por aclarar. “Hay algunos elementos importantes que debemos superar antes de que las cosas se den por sentadas. Lo principal es saber cuál será el reglamento técnico, financiero y deportivo”, dijo Horner.

“Sabemos que la FIA está trabajando duro en ello y esperamos poder tener una imagen más clara en las próximas semanas. Cuando eso suceda, podremos continuar las conversaciones con Porsche”, añadió el británico, quien insistió en que será la firma de Stuttgart la que, en caso de sellar el contrato, deberá adaptarse a la filosofía con la que afronta la estructura de Milton Keynes. las carreras: “Será fundamental que esto no cambie. Red Bull ya ha mostrado su apuesta por la F1. La coalición tendría que encajar en nuestros planes a largo plazo”.

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