tratamiento y prevención más allá del preservativo

El uso de condón ha sido una de las estrategias más importantes para hacer frente a la infecciones de transmisión sexual (ITS). Sin negar su utilidad, los expertos creen que es necesario ir más allá en la prevención. Romper con el tabú, el miedo y la estigmatización es un paso imprescindible para frenar un crecimiento imparable de infecciones como gonorrea (o infección gonocócica) y sífilis en las últimas dos décadas. Ambos son curables y, por tanto, el diagnóstico precoz es clave para tratarlos de forma eficaz y romper la cadena de transmisión.

En la opinion de Jorge García Pérezmédico especialista de la Unidad de VIH e ITS del Centro de Salud Drassanes-Vall d’Hebron (Barcelona), “se ha utilizado el miedo como herramienta contra las ITS” y el resultado ha sido, precisamente, “que la gente tiene miedo a hacerse la prueba e ir menos al médico”, considera necesario realizar campañas en las que se difunda la realidad: que Las infecciones de transmisión sexual son en su mayoría asintomáticas. y esto significa que “en la mayoría de los casos no van a causar ningún problema de salud, pero si no te haces las pruebas no lo detectarás”.

El médico señala que el preservativo “tiene que estar dentro del paradigma de la prevención”, pero teniendo en cuenta que “no es 100% efectivo”. Entre otras razones, porquehay prácticas sexuales en las que no se usa y, por mucho que se insista, no se va a hacercomo el sexo oral o las prácticas de masturbación, en las que se produce un intercambio de fluidos”.

Infección gonocócica, causada por la bacteria Neisseria gonorrhoeae, puede presentarse con síntomas locales (uretritis, cervicitis, proctitis), pero con frecuencia es asintomático, tanto en hombres como en mujeres, lo que aumenta el riesgo de transmisión. También puede, aunque más raramente, producir síntomas sistémicos (fiebre, malestar general).

Sífilis, causada por bacterias. Treponema pálido, es una infeccion sistemica que inicialmente suele producir síntomas generales (fiebre, exantema…), además de lesiones locales a nivel genital. Muchas veces esta primera fase pasa desapercibida, convirtiéndose luego en una enfermedad silenciosa que puede causar complicaciones a largo plazo.

Escalada de casos de sífilis y gonorrea

Una buena prueba de que las estrategias de prevención no funcionan todo lo bien que deberían es que, lejos de desaparecer, algunas ITS han experimentado un rápido crecimiento. La gonorrea, según datos del Ministerio de Salud, descendió drásticamente entre 1995 y 2001, pasando de 4.599 casos a 805 por año (de una tasa anual de 11,69 casos por 100.000 habitantes a sólo 204). Sin embargo, a partir de entonces comenzó a subir paulatinamente, llegando a 12.359 contagios en 2019, lo que supone una tasa de 28,88 casos por cada 100.000 habitantes al año.

La sífilis ha seguido una tendencia similar: en 1995 se diagnosticaron 1.010 casos (2,57 por 100.000 habitantes por año), que descendieron a 700 en 2001 (1,77 por 100.000 habitantes por año). En los años siguientes aumentaron, llegando a 5.822 en 2019 (tasa anual de 13,29 por 100.000).

Crecimiento de ITS en adolescentes

El aumento de las tasas de ITS es especialmente preocupante entre los más jóvenes. La infección gonocócica es la tercera más frecuente entre los adolescentes.detrás de la virus del papiloma humano (la más prevalente a nivel mundial) y la infección por clamidia”, expone Talia Sainz Costa, médico pediatra especialista en Enfermedades Infecciosas y Tropicales y miembro de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas Pediátricas (SEIP). “La sífilis se diagnostica con mucha menos frecuencia en adolescentes, aunque las cifras también van en aumento”, añade. Alrededor del 30% de los diagnósticos de clamidia y el 25% de los gonococos corresponden a jóvenes menores de 19 años, según datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. Por otro lado, según el último informe del Centro Nacional de Epidemiología, entre 2016 y 2019 se ha duplicado la incidencia de gonococo, clamidia y sífilis en jóvenes de 15 a 19 años en España.

Causas del aumento de infecciones sexuales

Las causas del aumento de las ITS son diversas y no es fácil determinar cuál es la más importante. Uno de los más relevantes, según García, “es un factor del que no se habla demasiado porque es una buena noticia: ahora diagnosticamos mejor” y por eso están surgiendo casos que antes se ocultaban.

Otra razón serían los cambios sociales de las últimas dos décadas, que han llevado a un aumento de los derechos sexuales tanto en los grupos vulnerables como en la población en general. “Hay mayor libertad sexual lo que nos hace más empoderados para decidir con cuántas personas queremos tener sexo”, destaca la experta. Y, lógicamente, a medida que aumentan las parejas sexuales de una persona, también aumentan sus posibilidades de contraer una ITS.

García añade lo que él llama “el factor ordenador”, es decir, el aumento de encuentros sexuales gracias al mayor uso de aplicaciones móviles que permiten citas sexuales. “Esos son los pilares fundamentales, pero también se puede hablar de otros que son específicos de determinados colectivos, como los hombres que tienen sexo con hombres”.

Cristina Epalza Ibarrondo, miembro del grupo de trabajo de VIH e ITS de la SEIP, coincide en señalar que, muy probablemente, “la causa de fondo es el cambio progresivo de las costumbres sexuales en la sociedad”. En el caso de los adolescentes,el hecho de que la edad de inicio de las relaciones sexuales haya disminuido progresivamente sin duda ha tenido un gran impacto en el aumento del número de diagnósticos en este grupo de edad”.

Cómo prevenir la sífilis y la gonorrea

Las estrategias para prevenir la sífilis y la gonorrea deben ser múltiples. Según Sainz, “por un lado, es fundamental formar profesionales”. De cara a la población adolescente, el pediatra lo considera necesario”mejorar la educación sexual que ofrecemos desde las instituciones, de forma colaborativa en el ámbito educativo y sanitario”. Además, cree que se debe “ofrecer orientación y promover la educación sexual en el ámbito familiar”.

Por otro lado, “es necesario hacer cambios en el sistema de salud para facilitar la accesibilidad, garantizar la confidencialidad y evitar el copago, especialmente para poblaciones vulnerables como los adolescentes”.

Las estrategias de detección y tamizaje son esenciales para el control de las ITS. “Todas las personas sexualmente activas deben someterse a pruebas de detección de ITS con una frecuencia que varía según las prácticas sexuales y el número de contactos”, indica Epalza. En el caso de los adolescentes, “en general sanos y con pocos contactos con el sistema de salud, cualquier oportunidad es buena para abordar la salud sexual y ofrecer tamizaje, y ahí el papel de todos los profesionales de la salud es clave, evitando oportunidades perdidas”.

En la población general, García estima que Las pruebas de detección se pueden realizar cada año si el riesgo no es demasiado alto, pasando a cada tres a seis meses en personas con más prácticas sexuales. con diferentes parejas. Para que los programas de detección fluyan, es esencial eliminar el estigma y los sentimientos de culpa. “Cuando a alguien se le diagnostica una ITS, lo recomendable es contactar con las personas con las que ha tenido relaciones sexuales en un periodo de tiempo anterior”, argumenta el médico. “Si tiene vergüenza o miedo y no sabe cuál va a ser la reacción de estas personas, el estudio de contactos puede verse afectado y se pierde la oportunidad de detectar la infección en los individuos con los que ha tenido relaciones sexuales”.

Tratamiento eficaz y sencillo.

La sífilis y la gonorrea tienen tratamientos curativos altamente efectivos. Dado que ambas son infecciones bacterianas, se tratan con antibióticos.. En la mayoría de los pacientes “se curan con una inyección de antibióticos”, dice García.

En el caso de la sífilis, cuando la infección lleva más de un año en el organismo, es necesario aplicar tres inyecciones de antibióticos durante otras tantas semanas.

La resistencia bacteriana no es un problema en la sífilis, que se trata desde hace años con el mismo antibiótico. Por otro lado, con la gonorrea se han generado ciertas resistencias que han obligado a cambiar de medicación. “Tenemos que estar alerta”, concluye el médico.

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