“La mala víctima”, el libro que escribió una joven violada en un taxi para lograr “avanzar”: “Esos 30 minutos no pudieron representar el resto de mi vida”

El pasado martes 3 de mayo Manuela Ponz (27) presentó su libro en la Feria del Libro
El pasado martes 3 de mayo Manuela Ponz (27) presentó su libro en la Feria del Libro

“Hace siete años pasó ‘esto’ y, desde la maternidad y ante el hecho de que la Justicia no avanzaba con la causa, se despertó en mí una necesidad irrefrenable de acabar con esa parte de mi vida. No desde un lugar de negación, o de escondite, sino de poder avanzar. La verdad es que, a día de hoy, mi vida no tiene nada que ver con lo que me pasó”, asegura Manuela Ponz (27) en el chat con Infobae.

“Eso” que le pasó, según le cuenta ahora, sucedió en la madrugada del 18 de abril de 2015 cuando Manuela, quien entonces tenía 20 años, salía del bar “Mamita”, ubicado en la colonia Colegiales, y tomó un taxi para volver a casa. En el viaje, que no debía durar más de 15 minutos, se quedó dormida y el conductor, Tito Franklin Escobar Ayllón (51), aprovechó la situación para abusar sexualmente de ella. Hasta el día de hoy, el hombre nacido el 26 de agosto de 1970 en Bolivia, se encuentra prófugo.

si miras hacia atrás Manuela jura que me agradece “a mí” del 2015. “Me trajo aquí”dado.

La joven, que ahora es madre de Alfonso (1), trabaja en la Biblioteca del Congreso Nacional y está a punto de graduarse de abogada en la Universidad de Buenos Aires, Acaba de publicar su primer libro: “La mala víctima”. “Escribir siempre me ha ayudado mucho. Escribo desde muy pequeña, lo hice en un diario íntimo y esto es una especie de diario íntimo”, dice Manuela sobre el ejemplar de 94 páginas que presentó el pasado martes 3 de mayo en la Feria del Libro, en compañía de su madre Adriana Ponz; su marido, Juani Acuña Kunz; sus amigos y sus compañeros activistas.

El libro no habla tanto de lo que me pasó aquel 18 de abril de 2015, sino de lo que vino después de ser abusado: las respuestas o falta de respuestas del Estado, el maltrato de la Justicia y las pocas herramientas que tenemos como víctimas cuando sufrimos violencia“, factura.

"Los espero este 3 de mayo en la presentación de 'La Mala Víctima', algo que hice con lo que hicieron de mí"Manuela contó en sus redes sociales
“Los espero este 3 de mayo en la presentación de ‘La mala víctima’, algo que hice con lo que hicieron de mí”, dijo Manuela en sus redes sociales.

Durante muchos años, Manuela dejó de ser Manuela Ponz y se convirtió en “Manuela, la niña abusada por el taxista”. “Había un estigma en mi nombre y en mi rostro que era imposible de quitar. Recuerdo dar notas y que locutores de un noticiero de la hora estelar Me dijeron mirándome a los ojos: ‘Te arruinaron la vida, ¿no?’ Es terrible porque no te dejan otro sitio y, además, estás obligada a responder al estándar de buena víctima propuesto por el sistema patriarcal en el que, si te violan, ya no sirves para nada. Es muy injusto porque además de violarnos y violarnos, también nos dan las pautas de cómo tiene que ser después.. Fue un proceso largo para mí entender que ‘eso’, que duró 30 minutos, no podía representar el resto de mi vida”, dice Manuela.

Para salir adelante, además de hacer años de terapia, Manuela dice que se apoyó en su madre y sus amigas, “las mismas que ha tenido siempre”. También buscó apoyo en la bibliografía: “Me ayudó mucho leer a Virginie Despentes, la autora del libro ‘La teoría de King Kong’. Lo escribió a los 20 años, después de ser víctima de una violación. Empecé dos meses después de lo que me pasó y entendí que lo que me pasaba a mí, le pasaba a muchas mujeres. Para mí, ese libro fue clave para construir otra imagen de lo que uno puede ser después del abuso sexual, sin quitarle importancia.

Manuela también se refiere al acompañamiento que recibió del Estado, “un poco por la notoriedad del caso; y otro poco porque yo era militante”. Wado de Pedroquien en ese momento era Secretario General de la Presidencia de la Nación Argentina, no sólo le consiguió un asistencia terapéutica pero también le dio un botón de pánico.

“Estos recursos me ayudaron a salir de mi casa porque estaba muy triste y deprimida. 20 es la edad en la que uno tiene que estar con amigos, divirtiéndose y, lo peor que te puede pasar, es que te rompan el corazón; no todo lo que me estaba pasando. Hablé con gente que conocía y tuve la sensación de que no creían lo que me había pasado o que, si me pasaba a mí, era por mi culpa. Es terrible porque terminas sospechando de ti mismo”, recapitula la joven, actual vicepresidenta de la Comisión de Género de la Asociación de Personal Legislativo (APL).

Manuela Ponz con su madre, Adriana;  y su marido, Juani Acuña Kunz en la presentación de su libro
Manuela Ponz con su madre, Adriana; y su marido, Juani Acuña Kunz en la presentación de su libro

Antes del 18 de abril de 2015, Manuela Ponz estudiaba teatro y Ciencias Políticas. Después de la violación, le dice InfobaeEmpezó a estudiar Derecho con la idea de encontrar herramientas “para cambiar un poquito el sistema”. “La carrera me fascinó. Estoy especializándome en Derecho Penal y, si todo sale bien, me graduaré el próximo 30 de junio”, dice.

Acerca de Tito Franklin Escobar Ayllón, “el tipo que me violó”, Manuela sostiene que hay “falta de voluntad en la búsqueda”. Además, imagina un posible escenario en caso de que lo encuentren algún día. “Supongamos que lo arrestan. Pasará cinco o seis años en prisión, se irá y el mundo no habrá cambiado. Van a seguir legitimando las violaciones, es más, probablemente lo van a haber violado en la cárcel, como método de instruirlo. Por un lado, me parece que hay un tema cultural que hay que cambiar. Por otro lado, la reparación que se debe hacer con las víctimas no puede ser sólo a partir del castigo del violador, porque la realidad es que, muchas veces, ese violador es un familiar”, reflexiona.

Y continúa: “La verdad que el tipo va a la carcel siete, ocho o nueve años despues, no me va a cambiar la vida, es mas, me va a traer un problema porque el día que aparezca tendré que enfrentar un juicio. Tendré que volver a sentarme en el banquillo de los acusados ​​porque, al final, la sociedad que juzga es la víctima, y ​​la verdad es que es una mierda porque ¿quién me devuelve todos estos años? ¿Dónde está mi reparación?

Siete años después, Tito Franklin Escobar Ayllón sigue prófugo y con orden de captura internacional
Siete años después, Tito Franklin Escobar Ayllón sigue prófugo y con orden de captura internacional

En la dedicatoria de su libro, entre otras personas, Manuela se refiere a su hijo Alfonso. “Deseo que para cuando lo lea, este mundo sea más como el que soñamos”, escribió. El párrafo final es para ella misma, que prometió no rendirse y cumplió.

“(…) Quiero agradecerme a mí mismo, la irreverencia, lo mal rebajado. Y a esa inocente jovencita de 20 años, recién llegada a Buenos Aires, violada por un taxista cuando regresaba a su casa, darle las gracias. Ella me trajo aquí. Puede que ya no sea suya, porque la apatía del Estado, su abandono y su angustia pudieron haberla consumido y desdibujado. Pero ella dejó algo en mí que nadie me puede quitar: la protesta de no aceptarme ni definirme como víctima. Y la inquebrantable convicción de que, si estamos condenados a ser víctimas, seremos malos, muy malos (…)”.

*”La mala víctima”, de Manuela Ponz está disponible en formato digital en lamalavictima.mitiendanube.com

SIGUE LEYENDO:

Leave a Reply

Your email address will not be published.