Embiid carga contra Harden: “Ya no será el de Houston”

En esta ocasión, Joel Embiid no puede ser culpado de nada. El pívot lo ha dado todo, ha luchado contra viento y marea y ha disputado cuatro partidos ante los Heat con la cara fracturada y el pulgar destrozado. Con una mascarilla que le dificultaba respirar y ver, se ha visto al camerunés sufrir mucho, tocándose constantemente la cara, levantándose la mascarilla cada vez que lanzaba tiros libres y pidiendo toallas de forma desmedida para secarse el sudor. y aprovechar para tomar un respiro. En determinados momentos de la serie su aparición en el ataque del equipo ha sido mínima, quedándose en un córnery su poder de intimidación, aunque importante, ha disminuido considerablemente.

Eso sí, la llegada de Embiid puso patas arriba la serie, que pasó de 2-0 a 2-2 y puso en duda al equipo de Miami. Los Heat han acabado imponiéndose, pero la sola presencia del icónico central, segundo en las votaciones al MVP de la temporada por segundo año consecutivo (en ambas ocasiones por detrás de Nikola Jokic), fue suficiente para poner en duda la eliminatoria. En la temporada regular, la estrella promedió 30,6 puntos (líder de la NBA), 11,7 rebotes y 4,2 asistencias, además de lograr 46 dobles-dobles. En la primera ronda ante los Raptors se fue a 26,2+11,3 antes de recibir un duro golpe de Pascal Siakam. Y en los cuatro partidos de semifinales ha conseguido 18+11, 24+11, un discreto 17+5 en el partido del golpe involuntario de Dwayne Dedmon y, en el sexto round20+12 con un mal 7 de 24 tiros.

Embiid debe considerar que su esfuerzo ha sido suficiente pese a evitar el contacto por miedo a lesionarse o no luchar por el rebote por si el contacto empeorara aún más su estado físico, algo legítimamente lógico. Y ha decidido no quedarse callado en rueda de prensa, para hablar claro y alto de un proyecto que pende de un hilo y muestra su desconcierto por la salida de Jimmy Butler del equipo en 2019: “Todavía no sé por qué lo dejamos ir.Ese año, los Sixers cayeron en el Juego 7 en Toronto con el famoso tiro ganador de Kawhi Leonard, el momento en que mejor jugaron. y cuanto más cerca han estado de esas finales de Conferencia que la franquicia no pisa desde 2001. Pero en vez de pelear por Butler, la directiva ofreció el máximo a Tobias Harris, un buen jugador. Aunque no tan bueno para recaudar, claro, 180 millones de dólares en cinco temporadas.

Por supuesto, Embiid no se ha quedado solo en el ansiado recuerdo de Jimmy Butler, también ha hablado de sus compañeros James Harden. sísu fichaje por Ben Simmons fue polémico y al final ha sido un fracasocon un pésimo papel de escolta en la serie ante los Heat, solo 11 tiros intentados en el sexto partido (0 puntos en la segunda mitad) y una temporada que, en general, ha sido bastante mala tras salir por la puerta de atrás del Redes, ouna situación similar a la que ya sufrió (o provocó, según se mire), en los Rockets.

Obviamente, estoy seguro que desde que recibimos sus servicios, todos esperábamos a James Harden de Houston, pero ya no será ese jugador. Es más un mediapunta. A veces pienso, como todo el mundo, que podría haber sido más agresivo.“. Palabras que van cortésmente, fíjate, en contra de tu compañero de equipo, de quien no ha recibido toda la ayuda que esperaba a pesar de las circunstancias y que su aporte no podía ser el deseado y era hora de que Harden diera un paso al frente. Eso sí, será difícil que la asociación entre Embiid, Harden y Doc Rivers (que también sale muy mal de esta derrota) se repita la próxima temporada. Uno de los tres podría irse, y la renovación millonaria que va a pedir Harden (47 millones el año que viene antes de irse a la agencia libre) No ayudará esa química, ya rota (como en todas partes donde ha estado), mejorar. Los fracasos exigen responsabilidad. Y esto, por lesiones o por jugadores que no han estado a la altura, ha sido. Y rotundo.

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