COVID-19 ha creado conciencia sobre la resistencia a los antibióticos

Los datos obtenidos hasta el momento indican que la COVID-19 es una enfermedad zoonótica, “de animal a humano”, por lo que esta pandemia refuerza la importancia del concepto “One Health” y la interconexión de la salud humana y animal.

COVID-19 es el enfermedad infecciosa con mayor impacto social y global que ha surgido en la interfaz humano-animal en los últimos tiempos. Sin embargo, es solo uno de los muchos ejemplos que enfatizan los vínculos entre la salud humana y animal.

Por ejemplo, La resistencia a los antimicrobianos (RAM) es una emergencia de “Una sola salud” con impactos sanitarios y económicos iguales o mayores que la pandemia actual. La resistencia a los antimicrobianos podría agravarse aún más como resultado de la COVID-19, ya que los proveedores de atención médica pueden recurrir a los antimicrobianos para tratar a algunos pacientes con esta enfermedad.

Además, la resistencia a los antimicrobianos se ve agravada por comportamientos humanos que conducen al uso excesivo e inadecuado de antibióticos en la salud humana y animal ya la contaminación del medio ambiente con antibióticos.

En este sentido, con las preocupaciones existentes sobre las prácticas agrícolas y la sostenibilidad ambiental, si la RAM se convierte en un problema social de mayor importancia para el público, es probable que los consumidores se formen opiniones sobre las prácticas agrícolas en relación con el uso de antibióticos, y eso podría influir en sus decisiones de compra y consumo.

MAYOR RESPONSABILIDAD DEL CONSUMIDOR

La epidemia ha provocado un cambio sin precedentes en las actitudes y comportamientos humanos en muchas áreas de la vida diaria, como la elección de alimentos y los hábitos de compra o la gestión del desperdicio de alimentos.

En consecuencia, dada su naturaleza inherente de “Una sola salud”, vale la pena considerar el papel que ha jugado la pandemia de COVID-19 en catalizar a los consumidores sobre AMR.

Por ello, el Departamento de Agricultura de la Universidad de Athenry, en la República de Irlanda, junto con la Queen’s University of Belfast, en el Reino Unido, han llevado a cabo un estudio para comprender si este efecto de conciencia se ha extendido y ha aumentado la responsabilidad de los consumidores por los problemas de “Una salud”, como la resistencia a los antimicrobianos, su conocimiento de la conexión entre la salud humana y animal, y su percepción del bienestar animal en las etiquetas de los envases de alimentos.

Para comprobar esto, desarrollamos una encuesta transversal en línea para explorar las percepciones de los consumidores sobre el bienestar de los animales de granja, resistencia antimicrobiana y el uso de antibióticos agrícolas.

Las variables utilizadas en la encuesta incluyeron el impacto percibido de COVID-19 en la lectura y el análisis de las etiquetas de los alimentos, “One Health” y el bienestar animal, la percepción del riesgo de RAM, el conocimiento objetivo real del uso de antibióticos en la agricultura, el conocimiento subjetivo (percibido) del uso de antibióticos en la agricultura, y atribuciones de responsabilidad en materia de RAM.

Después de recopilar los datos de la encuesta, casi la mitad (46,7 %) de los 972 participantes indicaron que estaban de acuerdo (38,1 %) o muy de acuerdo (8,6 %) con la afirmación de que, como resultado de la pandemia de COVID-19, “ahora soy más consciente de la resistencia a los antibióticos“.

El 42,9% de los participantes indicaron estar de acuerdo (33,4%) o muy de acuerdo (9,5%) con la afirmación unahora soy más consciente de la conexión entre el manejo de la salud animal y el impacto en la salud humana.

Finalmente, uno de cada tres (33,8%) indicó que estaba de acuerdo (26,3%) o muy de acuerdo (7,5%) con la afirmación “metroRevisar el etiquetado de los productos alimenticios para obtener información sobre el bienestar animal.“.

En conclusión, “este estudio muestra que COVID-19 ha servido para catalizar el conocimiento de AMR, “Una Salud”, y el información sobre bienestar animal en el etiquetado entre los consumidores que, como resultado, es probable que estén cada vez más preparados para las estrategias a nivel de mercado que valoran el uso responsable de antibióticos (por ejemplo, logotipos de “One Health”, logotipos de “uso responsable” o nombres comerciales). Garantía de calidad)”.

Sin embargo, el estudio tiene limitaciones ya que no tiene información sobre si este cambio de mentalidad se traducirá en cambios de comportamiento.

No tenemos datos para apoyar si esta mayor conciencia ha resultado en un cambio en el comportamiento. Las vías de investigación futuras incluyen la exploración de cambios en el comportamiento de compra y consumo, incluida la medida en que los consumidores pueden comenzar a exigir el uso de etiquetas de alimentos específicas del bienestar animal, o comprar productos con atributos de valor específicos del bienestar animal. ”, concluyen los autores del estudio.

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