“La serie refuerza las miradas que tenía con las personas privadas de libertad, como la empatía”

Terminó una de las mejores series de la Argentina. Término El borde. Una historia profunda, oscura, trágica, necesaria. Esta producción creada por Sebastián Ortega y Adrián Caetano Se propuso desde su primera temporada abordar la vida en el contexto del encierro de forma brutal. El borde se encarga -por supuesto con licencias ficcionales- de reflexionar sobre la violencia, el maltrato, el abuso, la corrupción y la crueldad dentro de una prisión.

Y más allá de tener una premisa tan intensa, el fenómeno de la serie también es curioso en otro sentido. El programa comenzó como un proyecto más local para el televisión pública, pero, poco a poco, la buena articulación del guión, el carisma y el compromiso de cada uno de los intérpretes, la música y demás elementos técnicos, convirtieron la serie en un éxito rotundo. Tanto es así que tras tres temporadas fue adquirida por netflixque cargó con la cuarta y quinta entrega, acabando así de forma masiva dentro de la plataforma de streaming, algo que quizás en un principio nadie hubiera imaginado.

En estas dos últimas entregas, el escenario cambia y este se convierte en otro elemento a destacar en El borde: la forma en que los escritores eligieron contar los hechos. Una narración discontinua entre temporadas, algo poco visto en la televisión argentina y que -de alguna manera- me recordó a las primeras películas de Alejandro González Iñárritu, en el que es fundamental prestar atención para comprender cuál es el pasado y cuál es el presente en la historia. Sin duda, esta narración no lineal llamó la atención desde el primer momento y dejó al espectador con ganas de conocer en detalle la vida de cada uno de los personajes para comprender sus motivaciones y sus acciones posteriores.

Ahora bien, las temporadas producidas por netflix si, son continuos. La historia comienza con Pastor huyendo de San Onofre, pero falla y llega a Puente Viejo. Este es un escenario nuevo pero con caras conocidas, ya que los Borges lo enfrentan una vez más. En esos nuevos episodios se agregaron más personajes, entre ellos, Cocointerpretado por luis lucas, y su yerno Bardointerpretado por Ariel Staltari. El destino de cada uno de los integrantes de esta legión supera lo tormentoso y, por supuesto, Bardo, uno de los supervivientes es uno de los más afectados.

En el primeros capitulos de la temporada 4, Vemos a este hombre dispuesto a hacer lo que sea para complacer a su suegro. Sin embargo, la relación entre ambos no es buena. Coco lo humilla y lo descalifica en más de una ocasión. De hecho, los enfrentamientos son casi habituales. A medida que van pasando los capítulos, el personaje va desvelando cada vez más su verdadera personalidad, quizás muy alejada de lo que pretende ser para los demás en prisión. Bardo mantiene una relación oculta con uno de los guardias de la prisión nombrados Gutiérrez.

El vínculo va más allá de lo sexual. El amor real y la atracción están presentes aquí, pero los tabúes, los prejuicios y el propio machismo tienen mucho más peso, sobre todo teniendo en cuenta el espacio en el que se desarrolla. Aun así, parece que en ese tiempo, los dos logran forjar una conexión que -al menos- por ese momento los aleja de la realidad en la que están inmersos. Sin embargo, la crueldad inevitablemente los alcanza y Gutiérrez termina siendo brutalmente asesinado casi ante los ojos de Bardo.

Entonces, en la temporada 5, este personaje lo ha perdido todo. La única razón que lo hacía sentir “vivo” y “libre” en prisión le fue arrebatada salvajemente de un momento a otro. Puede que haya pasado el tiempo, pero no las lesiones. En el nuevos episodios de El borde, Bardo comienza a adoptar una postura mucho más conflictiva y violenta, probablemente impulsada por el rencor y el deseo de venganza, ya que no queda absolutamente nada por lo que luchar. En Revelacióntuvimos la oportunidad de hablar en exclusiva con Ariel Staltari sobre los desafíos de su personaje en esta última temporada y también sobre lo que significa El borde y este personaje en su carrera.

Staltari es guionista, actor y músico, pero el camino para descubrir qué quería hacer con su vida no fue fácil. En 1999, cuando solo tenía 26 años y mientras trabajaba con sus padres en su propio negocio, fue diagnosticado con leucemia. Pero ese punto de inflexión que llegó de forma inesperada, lo ayudó a reflexionar internamente sobre hacia dónde debía ir. Luego de superar lentamente la enfermedad, decidió dejar la batería y comenzó a estudiar actuación en la escuela Lito Cruz.

Casi de inmediato fue aceptado en un casting para una nueva serie argentina llamada Ocupar, estrenada en 2000. Sin abandonar el tratamiento rutinario de la leucemia, Staltari se sumergió en el papel que le daría la entrada a su carrera como actor y que le permitiría ganar reconocimiento público. Allí dio vida al icónico Walter, un joven veinteañero que es paseador de perros y se conduce con un poco de altivez, aunque en el fondo tiene buenas intenciones.

Ocuparcreado por bruno stagnaro, rápidamente se convirtió en una serie de culto en Argentina y este año se reestrenó en netflix. Staltari también participó en otras grandes producciones como el puntero y más recientemente en Un gallo para Esculapioen el que jugó loquillo y estuvo a cargo del guión junto con Stagnaro.

En El borde Tuvo que dar vida a un personaje mucho más complejo, que, como se mencionó anteriormente, sufrió mucho entre el final de las temporadas 4 y 5. Sobre esta faceta más conflictiva de su papel en estos episodios, Staltari explicó: “Este personaje me exigió mucho compromiso, un riesgo muy importante porque tenía que contar un conflicto muy específico en la temporada anterior que tenía que ver con mi condición sexual y un amor oculto… y toda una curva dramática más bien en silencio sin poder. descarga con otro personaje todo el calvario que estaba pasando este tipo y su procesión por dentro… hasta que se da el punto de inflexión donde se revela quién era su amor y de ahí decide vengarse por su propia mano. Pero También creo que los daños colaterales se plantean hacia la próxima temporadadonde Bardo comienza a desplegar ciertas estrategias dentro del encierro y en esas estrategias y diferentes alianzas, momentáneamente en una tregua con cierta tensión con los Borges, termina desatando otra pregunta hacia el final que tiene que ver con algo más contundente con respecto a la anterior estación”.

En este sentido, el artista analizó cómo la pérdida de Gutiérrez al final de la temporada 4 afectó inexorablemente la psique de Bardo: “Muchas veces reconocer lo que te pasa con una persona del mismo sexo es más difícil que reconocerlo con otra persona que tiene que ver con el sexo opuesto y todos los clichés. Si además le sumamos el contexto de encierro, se vuelve mucho más problemático hacerse cargo de que amas a esa persona. Además, aquí hay que añadir que esta persona es personal del servicio penitenciario siendo usted un detenido. Y una vez que te haces cargo y decides enfrentar las consecuencias, ese amor desaparece de un solo golpe y te quedas mirando al norte sin nada, con las manos vacías y el corazón roto, sin saber qué hacer. Creo que molesta a cualquier ser humano. Y si pones al ser humano en un contexto de encierro, la violencia está mucho más al alcance de la mano que en otro dispositivo. Creo que todo lo que me pasó en la temporada 4 hace mella en esta temporada. se ve mucho mas oscuro.

La tragedia se apoderó de Bardo en ambas temporadas, pero si el crimen y la violencia no se hubieran cruzado en su camino, ¿cómo sería? “El verdadero Bard es el flaco que quiere estar con un amor tranquilo y no ser jodido ni jodido por nadie… pagar su condena y salir de ahí. Sueña con tener un hogar con esa persona que ama. Pero el destino se interpuso, fue utilizado como tantas personas privadas de su libertad y en ese uso fue directamente afectado. Y eso hace que el rumbo cambie por completo”dicho.

Su faceta de guionista está inmersa en sus últimos trabajos, pero cuánto en ¿El borde? Staltari sostuvo que más allá de que los guiones ya estaban listos, los guionistas le dieron cierta libertad para tomar notas sobre su personaje. “Aunque los libros ya estaban preparados y él tenía su equipo autoral, haber trabajado con Sebastián Ortega en Un gallo para Esculapio como guionista me acercó y me hizo tener otro vínculo con él, con Pablo Culell, con el Negro Ciancio, con Quiroga. , que son los que escribieron. Siempre me gusta potenciar todo lo que está en el papel, por eso siempre consultaba algunas líneas y trataba de hablar de ellas en equipo”el Señaló.

Él temporada 4 de El Marginal se retrasó más de lo esperado tras la aparición del coronavirus. De hecho, tanto esta temporada como la quinta se grabaron en plena pandemia y sobre esta experiencia, Staltari relató con emoción lo que le generó haber podido trabajar en este difícil período para la industria del cine y la televisión:En particular lo que más me emociona y lo digo y me emociono es haber estado trabajando en una pandemia. Es la anécdota más contundente de estar trabajando sistemáticamente desde principios de marzo hasta finales de julio, principios de agosto. Todos los días pasando por una nave nodriza cuando aún no habíamos visto ni la vacuna. Te hacían hisopado todos los días y la expectativa de si te tenías que ir a casa o si podías quedarte a trabajar. Jugar, divertirme, ser feliz en un contexto de tanta angustia, tanta tristeza, tanta amargura, fue algo que me llenó, me dejó entera… lo digo y me emociono… porque necesitaba Actuar. Las personas que vivimos del arte más allá de lo económico, si no podemos exhibir nuestro arte nos asfixiamos, sentimos que nos estamos muriendo. Y si no actúo, me muero. Lo necesitaba y era mi gran cable de tierra. en este último año y pudimos contar dos temporadas consecutivas”.

Finalmente, Staltari reflexionó sobre lo que le deja este paso El borde siendo Bardo. Refuerza ciertas miradas que tenía con las personas privadas de libertad o en contextos de encierro, que es la empatía. Que más allá de que muchos hayan mandado porras y porras en algunos casos que destruyeron familias -y yo tengo una familia y sé de lo que hablaba- uno también puede detenerse un segundo dentro de ese mundo, meterse en esas pieles, en esas psicologías, para comprender por un segundo lo que significa ese martirio, ese calvario. A veces ese sistema está tan roto, tan mal, tan denso que en lugar de salir mejores personas terminan como Bardo, que tal vez el niño quería tener una vida próspera y amorosa y terminó diferente. Nunca olvido a las personas que están hospitalizadas porque yo estuve hospitalizado y sé lo que significa. Entonces, cada vez que voy a un hospital pregunto por ellos y aquí me pasó lo mismo pasando por una prisión”.

Leave a Reply

Your email address will not be published.