80% de los pacientes con síndrome mielodisplásico, mayores de 60 años

La Red Española de Registros de Cáncer (Redecan) revela una incidencia de 4,16 casos por 100.000 habitantes al año.

Los síndromes mielodisplásicos (SMD) constituyen un grupo heterogéneo de cánceres hematológicos clonales caracterizada por una capacidad de proliferación deteriorada de células madre hematopoyéticas, con manifestaciones cualitativas (o dishemopoyesis) y cuantitativas (recuentos de células sanguíneas inferiores a lo normal o citopenias). Estas enfermedades presentan un mayor riesgo de progreso a leucemia mieloide aguda (LMA) y afectan principalmente Pacientes de edad avanzada.

De hecho, el Registro Español de MDS (Resmd), con más de 15 años de historia, sitúa su edad media 75 años, y el 80 por ciento de los casos ocurren en personas mayores de 60 años. Por su parte, el Red Española de Registros de Cáncer (Redecan) revela una incidencia de 4,16 casos por 100.000 habitantes y año, lo que supondría unos 2.000 casos nuevos cada año.

Lo más relevante de los últimos años en el enfoque MDS ha sido “la introducción de técnicas diagnósticas de secuenciación masiva y la consiguiente identificación de mutaciones recurrentes en estos cánceres hematológicos”, destaca Teresa Bernalhematólogo del Hospital Universitario Central de Asturias y coordinador del XII Reunión Anual del Grupo Español de SMD (Gesmd), de la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH).

“Las alteraciones genéticas que el células hematopoyéticas de cada individuo predicen un comportamiento particular de la enfermedad y permiten tratarla de manera diferente al resto de pacientes que no presentan estas mutaciones”, explica Bernal. “Él terapias dirigidas Harán posible un tratamiento individualizado no solo para cada subtipo de enfermedad, sino también para cada paciente concreto en función de sus alteraciones genéticas”.

Presencia y ausencia de alteraciones en 31 genes

El Sistema Internacional de Puntuación de Pronóstico Molecular (IPSS-M) es un índice de pronóstico para pacientes con MDS que ha sido desarrollado recientemente por el Grupo de Trabajo Internacional para el Pronóstico de SMD (IWG-PM en sus siglas en inglés). “Por primera vez se incluyen variables moleculares junto a las clínicas”, explica. Laura Palomobióloga del Hospital Universitario Valle de Hebrón (Barcelona) y también coordinadora de la XII Reunión Anual del Gesmd.

En concreto, el IPSS-M recoge la presencia o ausencia de alteraciones en 31 genes mutado recurrentemente en MDS y las integra junto con el resto de las variables. De esta forma, “a cada paciente se le puede asignar una puntuación de riesgo específica en una de las seis categorías establecidas: muy bajo, bajo, intermedio moderado, intermedio alto, alto y muy alto”, añade Palomo.

Los expertos reunidos en el XII Reunión Anual del Gesmd han abordado el problema de las neoplasias hematológicas mieloides secundaria a la terapia (MDS o AML) que se desarrollan en pacientes que han estado expuestos a quimioterapia o radioterapia para tratar un cáncer anterior. “Aunque son raros, su incidencia está aumentando debido a la mayor tasa de supervivencia de estos pacientes y varía según el tipo de cáncer y el régimen de tratamiento”, dice. María Diez Campelo, hematólogo del Complejo Asistencial de Salamanca y presidente del Gesmd. Estos SMD suelen presentar características clínicas y genéticas propias de los de alto riesgo, por lo que “suelen tener una muy mal pronostico”.

Otros descubrimientos relevantes relacionados con la enfoque MDScomo el hecho de que el microambiente hematopoyético (o ambiente en el que se encuentran las células madre sanguíneas en la médula ósea) “parece contribuir al desarrollo de estos cánceres hematológicos ya la supervivencia de las células malignas”, concluyen los expertos.

Si bien puede contener declaraciones, datos o notas de instituciones o profesionales de la salud, la información contenida en Redacción Médica es editada y elaborada por periodistas. Recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional de la salud.

Leave a Reply

Your email address will not be published.