¿Podrá Damone Clark recuperarse a tiempo para jugar en 2022?

En medio de las nueve selecciones oficiales que realizaron los Dallas Cowboys para el Draft de este año, no se olvidaron del apartado defensivo. Y con la selección 176 de quinta ronda, Dallas consiguió al apoyador de LSU, Damone Clark. Compañero de universidad de Jabril Cox y un gran prospecto de futuro gracias a sus números y habilidades en el campo.

Sin embargo, las oficinas pueden haber hecho una gran apuesta por el novato. Ya que durante el Combine, se descubrió que Damone sufría de una hernia discal. Gracias a esto, tuvo que ser operado el pasado 24 de marzo. Ante este tipo de situaciones, un prospecto que pudo haber sido visto en lo más alto del Draft puede bajar drásticamente su valor. En general, las organizaciones de la NFL no se arriesgan a reclutar a un jugador que llega con una lesión o que no puede jugar en su primer año. O que en cualquier caso, por factores de salud, su producción no sea similar a la de la universidad, por muy destacada que sea.

Y es que el caso particular de Clark es de destacar. Terminaría su temporada senior con 136 tacleadas combinadas, tres pases defendidos, 5.5 capturas de mariscal, dos balones sueltos y una intercepción con los Tigres. Por lo que se esperaba que con esta actuación terminara siendo seleccionado entre la primera y segunda jornada del Draft. Cosa que por lo dicho anteriormente no sucedió.

De todas formas, en los despachos cuentan plenamente con que el defensa pueda llegar antes de lo previsto para jugar. “Se perderá al menos seis meses desde el momento de la cirugía”, dijo Stephen Jones. “Es un tipo que trabaja mucho. El fútbol americano es muy importante para él. Está totalmente comprometido a regresar, y va a resolver los detalles de él con las lesiones. De una forma u otra, será uno de esos muchachos que llegará antes de lo esperado”.

Y es que a pesar de estas declaraciones, es posible que la organización no cuente con Clark para la próxima campaña. Esto no es motivo para hacer saltar las alarmas ya que tiene un perfil atlético envidiable. Con 6 pies 3 pulgadas y 250 libras, el apoyador tiene una gran combinación de tamaño y fuerza. Es un LB totalmente compacto y muy físico en el terreno de juego. Además, destaca como un elemento que puede frenar el juego terrestre rival. Durante su última etapa en LSU, mostró un gran progreso al reaccionar a las jugadas junto con las tacleadas en campo abierto.

Hasta el momento, en lo que ha estado trabajando Clark es en su rehabilitación, donde prácticamente puede hacer de todo menos algunos detalles. “Estoy perfectamente bien”, dijo el linebacker. “Lo único que no puedo hacer es contacto con el área del cuello y la cabeza”.

Previo al Draft, el defensor había dejado un mensaje en sus redes sociales dando a entender que a pesar de la desgracia, todo estaba bien. “Mi tropiezo fue una bendición, logré vencer lo que mandaron para destruirme. Volveré antes de lo que piensas, más fuerte que nunca”.

“Me siento bien con este tipo, lo que tiene que hacer y lo mucho que ama el juego”, continuó Jones. “Creo que lo tenemos en nuestras manos, y es un gran jugador de fútbol cuando está sano. Algo que va a lograr de nuevo”.

Por ahora, Clark estará en la lista de cachorros hasta que pueda salir de ella gracias al cuerpo médico de vaqueros. Asimismo, se espera que pueda aportar a la franquicia junto a Micah Parsons, Leighton Vander Esch, Luke Gifford y su antiguo compañero de universidad Jabril Cox. Si volviera sin problemas, que es lo que esperan los Cowboys, estaríamos ante una máquina que a todas luces no merecía acabar en la quinta ronda. En cualquier caso, ahora toca armarse de paciencia y esperar la recuperación del prospecto.

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