Mínimas penas de prisión para Marc Fornell y la trama de amaño de partidos de tenis | Deportes

Los 14 imputados por la Operación Bitures, este miércoles en la Audiencia Nacional.  En primera fila y desde la izquierda, Carlos Ortega López, Miquel Calonge, Albert Creixell y Marc Fornell.
Los 14 imputados por la Operación Bitures, este miércoles en la Audiencia Nacional. En primera fila y desde la izquierda, Carlos Ortega López, Miquel Calonge, Albert Creixell y Marc Fornell.FERNANDO VILLAR FERNANDO VILLAR (EFE)

Jordi Marsé-Vidri, tenista profesional que alcanzó el puesto 562 de la clasificación de la ATP, disputa un partido de dobles con Marco Neubau. Es el 19 de marzo de 2018 y, bajo el cartel del torneo ITF Futures F7 Reus, se enfrentan en primera ronda a los también españoles Pol Fernández y Xavier Gabarro. El marcador es, sin embargo, adverso para la dupla Marsé-Neubau, que acabó derrotada tras un segundo set (2-6 y 5-7) que parecía disputado. Pero, como dice la Fiscalía, parte del desenlace estaba escrito de antemano. “Marsé lo amaña”, apunta el Ministerio Público, que este miércoles ha obtenido una condena de dos años de prisión para este tenista y para otras 13 personas involucrado en la Operación Bituresla trama dedicada al soborno de jugadores para manipular los resultados de los partidos y enriquecerse con apuestas previas.

La Audiencia Nacional ha acogido esta mañana el juicio breve contra los 14 imputados: entre los que se encontraban, además de Marsé-Vidri, otros tenistas como Marc Fornell (que ocupó el puesto 236 del ranking ATP en 2007); Marcos Torralbo y Pedro Bernabé —jugadores que siempre han estado lejos de la primera línea de este deporte—. Los imputados han llegado a un acuerdo con la Fiscalía. El Ministerio Público, que en un principio pedía para todos ellos ocho años de prisión, ha accedido a rebajar su petición y dejarla finalmente en sólo dos años de prisión después de que los imputados admitieran los hechos. Además, el juzgado ha acordado que, si carecen de antecedentes, pueden evitar su ingreso en prisión.

“¿Estás satisfecho con la sentencia que han pedido para ti?” La jueza María Riera, presidenta del tribunal, preguntó a cada uno de los acusados.

— Sí — respondió Marc Fornell primero desde el banquillo, seguido inmediatamente por el resto.

—¿Se reconoce como autor de los hechos que se le imputan?

-Sí.

Los implicados han reconocido así el contundente relato de la Fiscalía sobre la Operación Bitures. La Guardia Civil desmanteló esta trama a finales de 2018, cuando señaló la existencia de una “organización criminal” que amañaba partidos de torneos de las categorías Futures y Challenger, mientras coordinaba apuestas “simultáneas y masivas”. Según los hechos contenidos en el escrito de acusación, que han admitido las 14 personas que se sentaron en el banquillo ese miércoles, la red criminal tenía tenistas que “alteraban el curso normal del juego, dejándose perder partidos, sets, juegos o puntos”. como se acordó ilegalmente, para asegurar el resultado de las apuestas”.

Algunos deportistas formaban parte de la propia “organización”. Otros fueron “corruptos” con el “pago de una cantidad de dinero”, detalla el Ministerio Público, que señala al tenista Marc Fornell como uno de los cabecillas. Este barcelonés de 40 años, con la ayuda de sus “gestores de cuenta”, comenzó a arreglar partidos en los que participaba él o en los que jugaban otros en los que podía “influir”. Aunque, tras darse cuenta entonces de que estaba siendo vigilado, cambió de estrategia. Dejó de interrumpir sus reuniones, pero se asoció con un grupo de armenios, encabezados por Armen Melkumyan y Artur Ajaryan, para quienes comenzó a actuar como intermediario. Según la Guardia Civil, contactaba con los deportistas que se dejaban comprar y, posteriormente, los armenios acudían a los torneos para “comprobar y asegurarse” de que el corrupto cumplía con lo “previamente pactado”, “aprovechándose de sus imponente corpulencia”.

La Fiscalía, que refleja en sus informes el movimiento de decenas de miles de euros, califica a Fornell de “jugador clave”. “Aprovecha su amplio conocimiento en el mundo del tenis, motivado por su larga trayectoria deportiva, y tiene la capacidad de relacionarse con otros tenistas, generando confianza”, explica la acusación. El deportista también se valió de otros colaboradores para conseguir sus objetivos, como Enric Xapelli —que fue quien se confabuló con Marsé-Vidri para amañar el partido ITF Futures F7 Reus, en el que los investigadores no implicaron a su compañero Marco Neubau—. “Fornell también tiene un gran conocimiento del sector de las apuestas, y las hace utilizando a otros usuarios para que no se detecte su participación y así no sea sancionado”.

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