Un programa de radio mítico que ahora revive en un libro con entrevistas irrepetibles – Programa de Televisión – 04/05/2022

Es increíble la cantidad de vida que entra en el pequeño apartamento en el que vives. Alejandro Ferreiro. El lugar es un ordenado laberinto de (muchos) libros y discos, instrumentos musicales (entre los que hay algunos inventados por el anfitrión), un pequeño estudio de grabación, un escritorio donde crea y recibe a los participantes de su “Laboratorio de Entusiasmo”. ” y un par de altares para ceremonias de té y café. Y Tilo, por supuesto, el gato que también hace música, como se puede ver en un vídeo.

Hay mucha vida en ese departamento y el dueño de la casa acaba de publicar Irrepetibles, un libro lleno de vida con seis entrevistas que realizó en Planetario, su programa radial nocturno El Espectador a principios de siglo.

(Y en el que tuve, para no parecer imparcial, una participación muy modesta)

Allí, con un estilo muy personal, Ferreiro leía poesía, artículos, tocaba música, reflexionaba, compartía silencios y carraspeaba y, básicamente, charlaba.

“No pasa un día sin que alguien me hable de Planetario”, dice Ferreiro mientras sirve el café, que está realmente delicioso. Esa permanencia la pude comprobar al día siguiente, cuando un entrevistado me saludó por conocerme de Planetario. Llamé a Ferrero para decírselo, así que traje la mención del martes 25 de abril.

Nacido en Sayago, Ferreiro es comunicador desde mediados de los años ochenta. Fue periodista político, hasta que en 1998 creó el programa que permaneció ocho años al aire y que en algunos circuitos ha merecido estatus de leyenda.

Desde entonces no ha vuelto a hacer nada en la radio y se ha diversificado como poeta, novelista, autor de libros infantiles, músico y canalizador de entusiasmos propios y ajenos, además de gran locutor.

También es editor (junto a Gabriel Pereyra) de la colección Espejo para Pingüino, bajo cuyo amparo se editó Irrepetibles en la que reconstruye, narra y transcribe las charlas en Planetario con Mario Levrero, Abel Carlevaro, Alfredo Testoni, Marosa di Giorgio, Gustavo “Príncipe” Peña y ríos de lágrimas. Vienen de charlas en vivo, pausadas, respetuosas y en un clima que invitaba a la reflexión, la confesión, la relajación.

Sobre irrepetible y bajo la atenta mirada de Tilo El País charló con Ferreiro.

—Con este libro y el montón de entrevistas con las que acompañaste su marcha, te has tenido que enfrentar a Planetario. ¿Cómo te lo estás tomando?

“Creo que estoy un poco molesto. El libro necesitaba muchos años para que pasaran y algunas personas a las que había entrevistado murieran con la intención de tener una idea general y particular de su obra y sus métodos creativos. Por eso tuve que dejar pasar el tiempo y rumiar todo ese material. Todo eso lo manejé bien, pero en febrero, cuando me encerré para terminarlo, fue muy emocionante. Y tener entrevistas y quedarte con eso en la cabeza es bastante emocionante. Soy feliz.

—Lo interesante de esta vuelta de visita es que se presentó mucha gente que estaba allí, que se había formado con Planetarium. Estabas consciente de eso?

—Esas cosas me dicen, pero no sé si sería así. Supongo que cuando dicen “Crecí con”, lo que quieren decir es una empresa sólida y también algo de contenido. Me parece que hay algo para un efecto que no se como funciona que mas allá de la gente que si lo recuerda, hay gente que no lo ha escuchado y habla de Planetarium. No lo considero un mérito sino una circunstancia de experimentación, que puedes tener adhiriéndote a cualquier aventura propia o ajena.

—Ahora que te escuchaste de nuevo para el libro, ¿cómo ves a ese chico que eras?

“Sigo haciendo lo que hacía cuando era niño: hacer preguntas, abrir cajones, treparme a los árboles. Planetario lo armé para hacer lo que más me gustaba y vivir a mi manera y ganar unos cuantos pesos, y más o menos hago lo mismo: sigo trabajando y produciendo ideas. El periodismo es un embudo al revés en el que pongo todos mis intereses por el agujerito y los desdoblo. Eso me permitió poner cuchara en muchas cosas que ya traía: en la música hablando con músicos, en la escritura hablando con escritores, con poetas, hablando con pintores y dibujantes, la gastronomía. La curiosidad es un vicio.

—¿Qué es lo mejor de Planetario?

—Las cosas que no hice, la música que no mostré, las obras que no comenté, las ideas que no concreté. En lo que no sonaba en Planetario es mi verdadera edición de la realidad.

—¿Hay algo de nostálgico en Irrepetible?

—Ese concepto de nostalgia de que los tiempos pasados ​​fueron mejores es mentira. Lo que sí tengo es melancolía. No quiero volver atrás o, en todo caso, volver atrás a partir de ahora. Eso es lo que sucede con Irrepetible. Para mí lo más valioso son las entrevistas sin interrupción, pero no puedo volver a eso solo. Es un libro de archivo y si estás realmente dispuesto a tener una conversación con ese archivo a partir de ahora, te sucederán muchas cosas. Esa es la idea del libro: me preguntaba si podría vincular esos archivos y generar algo nuevo. Si eso no pasaba, no publicaba; Prefiero subir los audios a la web. En cualquier caso, lo bueno es mirar atrás con curiosidad ahora.

—¿Qué tienen en común Lágrima Ríos, Mario Levrero o Abel Carlevaro?

—Tienen todo en común en el sentido de que modifican la realidad. Lágrima es más que nada intérprete y los demás fueron creadores, pero en el fondo lo que está conectado y lo que está en juego es algo que tiene que ver con el presente siempre, con mirar siempre para los lados y con pintar una realidad un poco diferente a lo que se supone que es la realidad dada. Crearon todo un universo paralelo y el de ella se guía por su interpretación, pero su voz representa a muchas personas.

¿Tienes muchos más irrepetibles?

—Como era un proyecto para dar frutos muchos años después, grabé muchas cosas. Por suerte muchos están vivos. Pero hay muchas entrevistas con estas características de profundizar en los personajes: Tomás de Mattos, Darnauchans, José Pedro Barrán, Washington Benavidez, Galemire, Dino. tengo mucho material Esas notas no las hice para tenerlas escondidas en un cajón pero no sé si tendré que volver a hacer un “Irrepetible 2”.

“Terminemos con la pregunta que todos te hacen: ¿Planetary volverá alguna vez?”.

—(Muestra “Irrepetible”) Él está de vuelta. Ojalá estuviera tan vivo en el papel como él lo estaba en la radio.

Alejandro Ferreiro

AutorAlejandro Ferreiro

EditorialDebate

Precio690 pesos

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